El edificio consta de 14 plantas sobre rasante y 3 sótanos, las principales características del cual eran: la necesidad de crear grandes espacios libres de pilares que permitiesen una gran versatilidad en la disposición de espacios, la existencia de una doble fachada vidriada- con la doble función de protección solar y de emmarcar la fachada existente-, la conservación en planta baja de la fachada del edificio preexistente y la creación de terrazas ajardinadas para diferentes oficinas.
Estas características van significar para la ejecución de la obra, importantes retos en la gestión y control de la ejecución, en especial en todo lo referentes a: contratación, control técnico de la obra, seguimiento económico y de plazos. Solucionados satisfactoriamente gracias a la colaboración de todos los agentes participantes en la ejecución de las obras (Propiedad, equipo de gestión, equipo de arquitectura, contratistas, etc).